Me imagino que el término de crítica constructiva también es un concepto relacionado con la burbuja y la especulación inmobiliaria, por mucho que intento entenderlo me resulta hueco además de estúpido, Voy al grano, este blog tiene como finalidad el análisis y la crítica —constructiva, deconstructiva, mecánica, curativa, o lo que sea— de los cursos online de Doméstika. Soy un distinguido alumno PRO y desde marzo de este año hasta ahora que escribo, llevo comprado 31 cursos, y no he terminado ni uno, de esto último no tiene culpa la academia, o tal vez si. En mi opinión los hay muy buenos como el de “Introducción a Adobe Photoshop” impartido por Carles Marsal, una auténtica delicia, su voz sugerente, tranquila y clara podría poner locución a todo un master de relajación mindfulness, o verdaderos páramos desérticos, sin contenido, coherencia o utilidad como el de “Motion graphics para identidades de marca” dado por Guillermo Zapiola.
Espero que no me expulsen del reino Doméstiko de dios, o que no se molesten tan ilustres profesores, nada más lejos de mi intención. También quiero decir que considero suficientemente explícito el título de este blog, como antítesis de lo doméstico en su segunda acepción para este adjetivo, que la RAE lo describe como “Dicho de un animal: Que se cría en la compañía del hombre, a diferencia del que se cría salvaje.”
Espero que no me expulsen del reino Doméstiko de dios, o que no se molesten tan ilustres profesores, nada más lejos de mi intención. También quiero decir que considero suficientemente explícito el título de este blog, como antítesis de lo doméstico en su segunda acepción para este adjetivo, que la RAE lo describe como “Dicho de un animal: Que se cría en la compañía del hombre, a diferencia del que se cría salvaje.”
En realidad eso es lo que soy, un salvaje, y espero que me perdonen por ello.